domingo, 19 de abril de 2015

El Hubble cumple 25 años en Westerlund 2


Imagen de un cúmulo jóvenes estrellas captada por el Hubble.

Un tapiz brillante de jóvenes estrellas que estallan como si de un espectáculo de fuegos artificiales se tratara es la imagen que la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA) han hecho pública este jueves para celebrar los 25 años del telescopio espacial Hubble.
El aparato fue puesto en órbita por el transbordador espacial el 24 de abril de 1990. Fue el primer telescopio espacial de su tipo, y ha superado todas las expectativas, proporcionando un cuarto de siglo de descubrimientos, imágenes impresionantes y ciencia excepcional.
La imagen de aniversario es una 'explosión' de fuegos artificiales formados por un cúmulo gigante de estrellas jóvenes, conocido como Westerlund 2, y en el que brillan alrededor de 3.000 estrellas. El clúster reside en un prolífico campo de cultivo estelar llamado Gum 29, a unos 20.000 años luz de distancia de la Tierra, en la constelación de Carina.
Esta guardería estelar es difícil de observar ya que está rodeada por polvo. Ha sido la combinación de imágenes de la Cámara Avanzada para Inspecciones del Hubble y el Wide Field Camera 3 en longitudes de onda del infrarrojo cercano, lo que han hecho posible esta fotografía.



Además, contiene algunas de las estrellas más brillantes, más calientes y más masivas que se han descubierto. Algunas de ellas están tallando cavidades profundas en el material que rodea a través de su intensa luz ultravioleta y la alta velocidad de partículas cargadas que figuran en sus vientos estelares.
Estos graban la nube de gas hidrógeno que las envuelve y en la que nacieron las estrellas, dando lugar a un paisaje de fantasía de pilares, crestas y valles. Los pilares, compuestos de gas denso y polvo, se resisten a la erosión de la radiación intensa y fuertes vientos. Otras regiones densas rodean los pilares, incluyendo filamentos oscuros de polvo y gas.
Además de esculpir el terreno gaseoso, las estrellas brillantes también pueden ayudar a crear la próxima generación de la prole. Cuando los vientos estelares golpean densas las paredes de gas, crean choques, que pueden generar una nueva ola de nacimiento de estrellas a lo largo de la pared de la cavidad.
Muchos de los puntos rojos esparcidos por todo el paisaje son estrellas de nueva formación que todavía están envueltas en sus capullos de gas y polvo. Estos embriones estelares aún no han encendido el hidrógeno en sus núcleos para iluminar como estrellas. Sin embargo, la visión del infrarrojo cercano de Hubble permite a los astrónomos identificar a estos novatos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario